Cuando un perro llega a la vida de cualquier familia viene a transformar muchas cosas que antes quedaban claramente asentadas. Nos hace descubrir una parte de nosotros que no conocíamos, de repente nos sorprende viéndonos entregarnos al amor por un ser que, aún siendo tremendamente diferente a nosotros, crea un lazo afectivo donde nos sentimos crecer, haciéndonos sentir tremendamente felices.
En el momento en el que esto ocurre, queremos incorporar al nuevo miembro de la familia dentro de las rutinas y actividades que cualquiera de nosotros hacemos. Habitualmente salimos y entramos, nos vamos al campo, a la playa, a casa de la abuela y siempre queremos que nuestro familiar peludo tenga un sitio acogedor donde descansar cómodo y tranquilo.
Y por supuesto, después de un buen descanso, retomamos energías y nos disponemos prestos a seguir recorriendo nuevos caminos. ¿Adónde vamos ahora?

No hay comentarios:
Publicar un comentario